Antes del inicio de los talleres, cada beneficiaria explicó a qué se dedica y especificó su idea de negocio a desarrollar y/o en fase inicial en el territorio. Se presentó el proyecto y sus objetivos y se introdujo a grandes rasgos el contenido de las reuniones. Las beneficiarias y los formadores establecieron conjuntamente la frecuencia de las reuniones y se definieron los últimos detalles, incluida la creación de un grupo de WhatsApp para compartir materiales y gestionar las comunicaciones.

En la primera reunión se hizo una presentación general de la plataforma Ethikas y de los contenidos producidos por el proyecto. Las mujeres participantes entendieron cómo consultar los contenidos y moverse con facilidad por la web. Los contenidos de cada una de las reuniones se compartieron para que las mujeres se informaran por su cuenta en casa.
Durante las reuniones se profundizó en algunos de los materiales de la plataforma, dejando mucho espacio para el diálogo y la discusión entre las participantes. De hecho, algunos materiales ofrecieron la oportunidad y la inspiración para hablar de temas personales, miedos, curiosidades y puntos de vista que los beneficiarios suelen guardarse para sí mismos. El entorno de la formación, ya conocido previamente por algunos de los beneficiarios, favoreció el proceso de aprendizaje, intercambio y puesta en común debido a la informalidad y familiaridad.
Se abordaron cuestiones técnicas a veces complejas en comparación con las competencias incipientes de las mujeres participantes: a pesar de los contenidos desafiantes, había un fuerte deseo de implicarse, de comprender, de conseguir tiempo para su crecimiento personal y profesional.
Durante las reuniones se profundizó en algunos de los materiales de la plataforma, dejando mucho espacio para el diálogo y la discusión entre las participantes. De hecho, algunos materiales ofrecieron la oportunidad y la inspiración para hablar de temas personales, miedos, curiosidades y puntos de vista que los beneficiarios suelen guardarse para sí mismos. El entorno de la formación, ya conocido previamente por algunos de los beneficiarios, favoreció el proceso de aprendizaje, intercambio y puesta en común debido a la informalidad y familiaridad.
Se abordaron cuestiones técnicas a veces complejas en comparación con las competencias incipientes de las mujeres participantes: a pesar de los contenidos desafiantes, había un fuerte deseo de implicarse, de comprender, de conseguir tiempo para su crecimiento personal y profesional.
En la última reunión, surgió el deseo de algunas participantes de poder continuar este curso y abordar temas
relacionados con los desarrollados en el proyecto Ethikas, incluido el tema de la autoestima.Consideramos que, en general, el piloto fue un éxito, sobre todo porque brindó a las personas participantes la oportunidad de aprender a enfocar su proyecto empresarial con una nueva mirada. Fue una vía de crecimiento personal y profesional, fomentó el conocimiento del territorio, de la cultura local y ofreció a los participantes unas competencias técnicas que otros cursos raramente ofrecen tanto por la calidad de los contenidos como por el tipo de formato.
